
El municipio de Zacatecas tiene como coordenadas geográficas extremas: al norte 22º50', al sur 22º37' de latitud norte; al 3ste 102º 32' y al oeste 102º 51' de longitud oeste. Su altura media es de 2 mil 496 msnm.
Colinda al norte con los municipios de Calera, Morelos y Vetagrande; al este con Vetagrande y Guadalupe; al sur con Guadalupe, Genaro Codina y Villanueva; al oeste con el municipio de Jerez.

Asado de boda, barbacoa, enchiladas zacatecanas, queso fresco, asadero y añejo. Repostería: queso de tuna, melcochas, charamuscas y jamoncillos, dulces de calabaza, biznaga y chilacayote. Pozole, menudo, gorditas, tacos de tripas y reliquias, tostadas de cueritos, chicharrón prensado, pipián ranchero, nopalitos, pacholes, huachales, lentejas, capirotada, torrejas, aguas fresca, aguamiel, pulque y mezcal.
Centro Histórico de la Ciudad , Patrimonio Mundial.
Cerro de La Bufa con tres magníficas estatuas ecuestres, la de los Generales Francisco Villa, Pánfilo Natera y Felipe Ángeles fue el escenario de la Toma de Zacatecas.
Observatorio de La Bufa
Mausoleo de los Hombres Ilustres
El Teleférico, que comunica con el interior de la Mina el Edén mediante un elevador, la mina alberga la Discoteca El Malacate, única discoteca del país que se encuentra ubicada en el interior de una mina, la pista está colocada sobre del tiro principal.

Tiene un clima del tipo semiseco templado. Según la estación meteorológica del municipio, situada a 2 mil 485 msnm, en el periodo de 1961-2000 la temperatura media anual promedio fue de 15.4 º C (14.1 º C del año más frío y 16.7 º C del más caluroso). El registro de la temperatura media mensual del mismo periodo considerado muestra que los meses de más frío han sido diciembre y enero de cada año, teniendo en promedio 11.9 º C y 11.1 º C respectivamente, y que los meses de mayor temperatura han sido mayo y junio, con un promedio de 19.1 º C y 18.9 º C de manera respectiva.

Mañanitas de Abril en la Alameda todo el mes
Semana Santa, romería en el Barrio del Vergel, Procesión del Silencio, vendimia y comida típica.
Feria de Zacatecas para conmemorar la fundación de la ciudad con exposiciones ganaderas, agrícolas, industrial y artesanal
Otoño Musical de Zacatecas (última semana de octubre)
Día de Muertos en el mes de noviembre
Festival Cultural Zacatecas marzo-abril)
Fiestas decembrinas y de año nuevo
Coloquio Musical de Zacatecas
Festival Zacatecas del Folklore Internacional
Festival Internacional de Teatro de Calle
Danzas
Matlachines, danzan con penachos o monteras de forma redonda
«Vamos al baile de Mexicapan» popurri de 6 melodías, canciones y ritmos, compuesto por: « La Jesusa » (polka), «Las barrancas» (vals), «La varsoviana» (mazurca), «La botella» (jarabe), «Los barreteros» (schotis zacatecano) y «El diablo verde».
Tradiciones
Las Morismas de Bracho, simulacro de batalla entre moros y cristianos que inicia con el reto de Fierabrás al Emperador Carlomagno apoyado por los Doce Pares de Francia, con abigarrada mezcla de uniformes, de zuavo francés, romanos, soldados federalistas (último viernes, sábado y domingo de agosto).
Callejón del Indio Triste
Era el año de 1548. Veinte meses hacía que estas tierras estaban bajo el dominio español. El pueblo de Tlacuitlapán, todo desolación, porque su Señor y Caudillo, el valiente Tlácuitl, se encontraba moribundo en su prisión. Su hija, la hermosa Xúchitl, la última princesa chichimeca, se hallaba a su lado llorando amargamente y unos cuantos servidores le acompañaban.
De pronto, un destello de esperanza iluminó los empañados ojos del agonizante: era el Señor del Pánuco, su gran amigo y aliado, Xólotl, el valiente, burlando la vigilancia a los carceleros, acababa de llegar. Haciendo un penoso esfuerzo, el moribundo, le hizo una seña de que se acercara hasta su lecho y tomándolo lo unió a la mano desamparada de Xúchitl; y como si nada más esto esperara, cerró para siempre sus ojos, dejando a su pueblo a merced del vencedor y a su hija bajo el amparo de su proscrito.
Cuando Xúchitl comprendió que su padre había muerto, deshaciéndose de la mano de su prometido, se arrojó sobre el cadáver, pidiendo que le llevara consigo. Después de los funerales del último Señor de Tlacuitlapán, quedaron en libertad sus servidores y Xúchitl se fue a vivir con ellos. Xolótl también quedó libre y en vano rogaba a Xúchitl que se casara con él, en cumplimiento de la voluntad de su padre; ella le contestaba que su pesar era tan grande que no quería saber nada de amores. Pero la verdad era que la ironía del destino, Xúchitl se había enamorado del Capitán D. Gonzalo de Tolosa, sobrino del conquistador Don Juan de Tolosa.
Lo había conocido en la prisión y a su poderosa influencia debía que ni su padre, ni ella, ni ninguno de sus servidores fueran maltratados; su padre fue debidamente atendido durante su enfermedad y sus funerales fueron dignos de su rango; por eso lo amaba con todas sus fuerzas de alma virgen.
El también la quería y sólo esperaba, para hacerla su esposa, que dejara la religión de sus mayores y se hiciera cristiana. Fray Diego de la Veracruz, había emprendido la catequización de la princesa que avasallada por el amor de D. Gonzalo se rendía sumisa a todas las exigencias de éste. Un día supo Xólotl que su adorada Xúchitl se casaba con el Capitán después de abjurar sus religiones y recibir el bautismo con el nombre de María Isabel. La desesperación del indio no tuvo límites; impotente para vengarse de un enemigo tan poderoso que todo lo arrebataba de una vez: sus dominios, sus riquezas, el amor de la que iba a ser su esposa y hasta la fe en sus dioses.
Desde entonces, entre las ruinas de un templo que había por el antiguo reino de Tlacuitlapán, se veía un indio triste y demacrado, mal cubierto con un manto de lana, contemplando el camino que llevaba a la Capilla de Mexicapán, levantada por los españoles para culto de la Virgen de los Remedios. Después de que se perdía esta comitiva, se echaba a llorar el indio y se escondía entre las ruinas, donde tenía su morada. Un día no se le vio más, lo buscaron y lo encontraron muerto y con asombro reconocieron al que fuera soberbio y valiente Xólotl y entre sus dedos encontraron una flor, símbolo de su amor por Xúchitl que significaba flor. Tiempo después abrieron un callejón en el sitio que ocupan las ruinas de aquel templo, el vulgo lo llamó Callejón del Indio Triste.