
Colinda al norte con la delegación Azcapotzalco y con Gustavo A. Madero, al sur colinda con Iztacalco y Benito Juarez, al poniente con Miguel Hidalgo y al oriente con la delegación Venustiano Carranza

Los platillos típicos de la región son: Tacos al pastor, de cabeza de res, de guisados, de carnitas, etc. Antojitos: Sopes, quesadillas, tostadas, tlacoyos, huaraches, enchiladas. Tamales en hola de maíz: De salsa verde, mole, rajas con queso, de dulce. En hojas de plátano con carne de cerdo y de pollo. Tortas: De jamón, de queso, salchicha, huevo, queso de puerco, pierna, pastel de pollo y sus combinaciones. Taco placero (se compran en cualquier mercado) se combina con los siguientes elementos: Chicharrón, carnitas, barbacoa, consomé, nopalitos compuestos, verduras en escabeche, acociles, carpa, aguacate, cebollitas, etc. Dulces: Fruta en almíbar y/ o cristalizadas: Camote, acitrón, cocada, tejocote, manzanas, pera, nopal, tuna, alegría (amaranto), pan de muerto, gorditas de la villa, nieves de infinidad de sabores, principalmente, frutas de temporada.

La delegación Cuauhtemoc es más que un recorrido hacia nuestro pasado prehispánico y colonial, a la nostalgia porfiriana y revolucionaria. Nuestra demarcación es un lugar extraordinario que ofrece una gran gama de servicios turísticos, culturales, de diversión al aire libre y en espacios cerrados, así como quizá la más completa y variada oferta gastronómica de la ciudad.

En la mayor parte de su territorio se presenta clima Templado subhúmedo (87%) En el resto se encuentra clima Seco y semiseco (7%) y Templado húmedo (6%).
La temperatura media anual es de 16°C.
La temperatura más alta, mayor a 25°C, se presenta en los meses de marzo a mayo y la más baja, alrededor de 5°C, en el mes de enero.

El Distrito Federal es sede de importantes festividades en sus delegaciones a nivel nacional, que van desde la secular celebración del Día de la Independencia en el Zócalo hasta festividades de orden religiosa como la Representación de la Pasión de Jesús en Iztapalapa, el Día de Muertos en Míxquic o las peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe. Todos estos sucesos atraen a cientos de miles de personas procedentes de todo el país y del extranjero a la capital. Algunas demarcaciones tienen calendarios saturados de festividades populares, como Milpa Alta cuyo número alcanza la cifra de setecientas fiestas anuales. Al lado de las tradiciones nativas del Distrito Federal, la inmigración ha contribuido a la integración en la cultura capitalina de eventos como la Guelaguetza, impulsada por los migrantes oaxaqueños; o bien, la celebración del Año Nuevo Chino. A finales del siglo XX y principios del XXI, la globalización ha permitido la proliferación en la capital de expresiones extranjeras que se han mezclado con las preexistentes. Así, por ejemplo, es posible observar la iconografía del Halloween en los altares de muertos; grafitis introducidos por los migrantes que volvieron, y que forman parte del paisaje urbano del Distrito Federal; o bien, las incontables reelaboraciones del rock que realizan grupos capitalinos, comerciales y subterráneos.
Aunque el Distrito Federal no destaca por su producción de artes populares, es posible en sus calles, mercados y otros sitios creados especialmente para el comercio de artesanía encontrar una gran variedad de productos venidos de diversas partes del país, a los que se han sumado otros provenientes de Asia y países como Guatemala y Ecuador. De la producción local, hay que señalar la producción textil de San Miguel Topilejo (Tlalpan).
La Ciudad de México cuenta con una gran tradición oral, que va desde los muy antiguos mitos como La Llorona que supuestamente estaría relacionado con la Cihuacóatl mexica; hasta la leyenda, muy difundida en los hospitales capitalinos, de La Planchada que versa de una enfermera espectral que sana milagrosamente a los muertos desahuciados de los que cuida.